Filipinas sigue con la reconstrucción seis meses después

“Nuestras hermanas misioneras también intentan canalizar la ayuda recibida entre sus familiares y vecinos afectados por el desastre del tifón y la pobreza. Agradecen vuestra generosidad”, remiten en un correo electrónico cuyo asunto es: `Filipinas- Y se hizo la luz´. A pesar de que todavía el 50% de la población carece de electricidad algunas organizaciones como la Agencia de la ONU para los refugiados, ACNUR, ha enviado 19.000 lámparas solares para iluminar las noches oscuras en los campamentos.
Ciertamente, aunque la destrucción y la situación es dramática en las comunidades más afectadas por el tifón, la cooperación internacional se está haciendo presente de diferentes maneras. “Todos los cauces son buenos si llegan al pueblo sencillo”, explican las misioneras.
Otras organizaciones ligadas a la Iglesia como Cáritas o  Manos Unidas, prosiguen actuando sobre el terreno y ofreciendo respuestas prácticas a la población afectada.
Firma del tratado de Paz en Mindanao
Pero, no todas las noticias que nos llegan desde Filipinas son dramáticas, ya que la semana pasada se vivió allí una jornada histórica. La firma del tratado de paz que, tras 17 años de negociaciones, puso fin a tres décadas de lucha armada en el sur del país, y principalmente, en la castigada isla de Mindanao, es un motivo de celebración. Filipinas ha escrito, por fin, la palabra PAZ, la última en la historia de una guerra que ha causado cerca de 150.000 muertos.